La estatua gigante de Francisco Villa en Parral

En Hidalgo del Parral Chihuahua se está construyendo una estatua gigante del General Francisco Villa justo a unos pasos del lugar donde fue asesinado.

La estatua gigante de Francisco Villa
Para que se den una idea de la altura de la estatua.

Se trata de una escultura ecuestre en que se muestra a un General Villa cómodamente sentado en su caballo con su icónico sombrero salacot. En lo personal no creo que sea la mejor pose, he visto otras estatuas mucho más dinámicas pero considerando sus dimensiones creo que no había de otra.

Y es que sólamente la altura de esta estatua será de 20 metros más lo que agregue el pedestal que están construyendo para dar un total aproximado de ¡37 metros!.

No dudo ni un tantito que esta estatua será referente y punto de encuentro para todos los habitantes de la ciudad de Parral.

Ubicación

En el corazón de la ciudad de Hidalgo del Parral, en la esquina que forman las calles Purísima y Plaza Juárez a una cuadra de donde ocurrió la trágica muerte de Francisco Villa.

La polémica

Hasta muerto el General Villa no está exento de la polémica y es que las autoridades decidieron demoler un edificio considerado por el INAH como patrimonio de la localidad El INAH denuncia la demolición de un monumento histórico en la ciudad de Parral, Chihuahua.

Finca demolida para construir el monumento
Que quede esta imagen para el recuerdo.

Quizás las autoridades quisieron rendirle un homenaje al Centauro del norte destruyendo el edificio durante la madrugada, ya que el general era famoso por sus ataques nocturnos.

Lo cierto es que esta estatua gigante de Francisco Villa se podrá apreciar desde muchos puntos de la ciudad y espero que atraiga a muchos villistas a la localidad.

No tengo el gusto de conocer la ciudad de Parral, pero ha de estar muy bonita ya que según en las propias palabras de Villa “Parral me gusta hasta pa morirme”.

Museo Francisco Villa en Durango

No es de extrañar que siendo Durango la tierra que vio nacer a Francisco Villa Durango Villa le hayan dedicado un museo a su memoria.

Claro que hay que analizar al líder revolucionario en su contexto y este museo se ocupa de enseñar la problemática del país en aquellos días. Las causas que dieron origen a la revolución. Sus personajes  más importantes, algunos queridos, otros odiados, pero todos protagonistas de la lucha armada que sacudió a México desde sus cimientos.

Para ello se vale de exposiciones permanentes y temporales que le dan variedad al museo. Muestras de objetos y armas de la época.  Áreas interactivas para que se diviertan y aprendan los más pequeños, galerías fotográficas y auxilio de elementos audiovisuales para hacer más entretenidos los recorridos.

Ubicación

El museo esta en el Palacio Zambrano que perteneció al minero Juan José Zambrano. Tiene una preciosa fachada de estilo barroco con cornisas y remates en las ventanas adornadas con herrería. En un tiempo era la sede del gobierno del estado de Durango y lugar de residencia de los gobernadores.

En su interior alberga murales de la historia de México realizados por Francisco Montoya de la Cruz, Manuel Guillermo de Lourdes y José Luis Sandoval.

Francisco Villa Mural de Manuel Guillermo de Lourdes
Francisco Villa – Fragmento del mural en el interior del museo.

Dirección.

Av. 5 de febrero, entre Zaragoza y Bruno Martínez.

Horarios

De martes a viernes (descansan los lunes) tienen un horario de 10 de la mañana a 6 de la tarde. Sábados y domingos de 11 de la mañana a 6 de la tarde.

Tiene un accesible costo de 20 pesos la entrada general y 10 pesos a estudiantes, maestros y adultos mayores.

Teléfono

(618) 811 4793

Página web.

museovilla.iced.mx

 

La Adelita, el corrido más popular de la Revolución Mexicana

Aunque el corrido de La Adelita hace referencia a una mujer,  el sentido de la palabra Adelita o Las Adelitas abarca a todas aquellas mujeres (también conocidas como soldaderas) que acompañaron a sus hombres en las batallas de la Revolución.

Una adelita muy pequeña
una auténtica adelita

Lo mismo atendían heridos, hacían la comida, preparaban el campamento, acarreaban armas y municiones o de plano le entraban en la lucha si era necesario.

Es común que en las festividades del 20 de noviembre, a las niñas se les vista con un atuendo icónico de adelita que consiste en una falda larga plisada, blusa blanca, sombrero, las emblemáticas carrilleras y a veces hasta una improvisada carabina.

Las adelitas son símbolo de la fortaleza de la mujer mexicana, valiente y orgullosa, que no mide el peligro con tal de cuidar a los suyos.

La letra de la canción de La Adelita es ampliamente conocida, por eso me atrevo a decir que es uno de los corridos más populares de la Revolución Mexicana.

adelita en desfile
Foto tomada de Flickr del usuario JosEnrique, una adelita en un desfile

Letra

 

En lo alto de una abrupta serranía
acampado se encontraba un regimiento
y una moza que valiente lo seguía
locamente enamorada del sargento.

Popular entre la tropa era Adelita,
la mujer que el sargento idolatraba
que además de ser valiente era bonita
que hasta el mismo coronel la respetaba.

Y se oía que decía
aquel que tanto la quería.

Y si Adelita se fuera con otro
la seguiría por tierra y por mar,
si por mar en un buque de guerra
si por tierra en un tren militar.

Y si Adelita quisiera ser mi novia,
y si Adelita fuera mi mujer,
le compraría un vestido de seda
para llevarla a bailar al cuartel.

Después que terminó la cruel batalla
y la tropa regresó a su campamento
por la voz de una mujer que sollozaba
la plegaria se escuchó en el campamento.

Y al oírla el sargento temeroso
de perder para siempre a su adorada
escondiendo su dolor bajo el esbozo
a su amada le cantó de esta manera…

Y se oía que decía
aquel que en tanto se moría…

Y si acaso yo muero en campaña,
y mi cadáver lo van a sepultar,
Adelita, por Dios te lo ruego,
que con tus ojos me vayas a llorar.