La Adelita, el corrido más popular de la Revolución Mexicana

Aunque el corrido de La Adelita hace referencia a una mujer,  el sentido de la palabra Adelita o Las Adelitas abarca a todas aquellas mujeres (también conocidas como soldaderas) que acompañaron a sus hombres en las batallas de la Revolución.

Una adelita muy pequeña
una auténtica adelita

Lo mismo atendían heridos, hacían la comida, preparaban el campamento, acarreaban armas y municiones o de plano le entraban en la lucha si era necesario.

Es común que en las festividades del 20 de noviembre, a las niñas se les vista con un atuendo icónico de adelita que consiste en una falda larga plisada, blusa blanca, sombrero, las emblemáticas carrilleras y a veces hasta una improvisada carabina.

Las adelitas son símbolo de la fortaleza de la mujer mexicana, valiente y orgullosa, que no mide el peligro con tal de cuidar a los suyos.

La letra de la canción de La Adelita es ampliamente conocida, por eso me atrevo a decir que es uno de los corridos más populares de la Revolución Mexicana.

adelita en desfile
Foto tomada de Flickr del usuario JosEnrique, una adelita en un desfile

El origen del corrido

Adela Velarde, la enfermera que inspiró el corrido.
Adela Velarde, la enfermera que inspiró el corrido.

Dicen que el corrido fue inspirado por Adela Velarde, una enfermera de la brigada Domingo Arrieta en Ciudad Juárez.

Luis S. Reyes, se dio a la tarea de hacer una adaptación de una una melodía popular y le hizo un arreglo para banda.  La misma tropa se encargó de irle poniendo letra al corrido que se hizo muy popular entre los Dorados de Villa.

Cuentan que Adela tenía un novio, un sargento zacatecano de nombre Antonio del Río que lamentablemente murió en Torreón al cruzar la línea de fuego llevando una cantimplora.

Letra

 


En lo alto de una abrupta serranía
acampado se encontraba un regimiento
y una moza que valiente lo seguía
locamente enamorada del sargento.

Popular entre la tropa era Adelita,
la mujer que el sargento idolatraba
que además de ser valiente era bonita
que hasta el mismo coronel la respetaba.

Y se oía que decía
aquel que tanto la quería.

Y si Adelita se fuera con otro
la seguiría por tierra y por mar,
si por mar en un buque de guerra
si por tierra en un tren militar.

Y si Adelita quisiera ser mi novia,
y si Adelita fuera mi mujer,
le compraría un vestido de seda
para llevarla a bailar al cuartel.

Después que terminó la cruel batalla
y la tropa regresó a su campamento
por la voz de una mujer que sollozaba
la plegaria se escuchó en el campamento.

Y al oírla el sargento temeroso
de perder para siempre a su adorada
escondiendo su dolor bajo el esbozo
a su amada le cantó de esta manera…

Y se oía que decía
aquel que en tanto se moría…

Y si acaso yo muero en campaña,
y mi cadáver lo van a sepultar,
Adelita, por Dios te lo ruego,
que con tus ojos me vayas a llorar.

Letra de La Rielera

La Rielera

Torreón le debe mucho al ferrocarril, fue su llegada, el verdadero punto de partida para su crecimiento demográfico y económico.

Con el tren llegó gente de otras partes de la república y del mundo, buscando un lugar para vivir y trabajar.

De aquí también partían las cargas de algodón que tanta fama le dieron a la región.

Después, durante la Revolución, el tren se convirtió en el transporte ideal para llevar ejércitos y armas. Vinieron y partieron ejércitos Federales y Revolucionarios, y el tren siempre estuvo presente.

Pero, nuevamente, es la gente común, los soldados anónimos y sus “Adelitas” y “Valentinas” los que hicieron la historia como es.

Una canción, un corrido del período Revolucionario, nos habla del Tren, del amor de un soldado y su mujer, la lucha revolucionaria y de la condición de los trabajadores del Ferrocarril.

Esta canción es “La Rielera”, la letra varía según la región pero más o menos dice así:

Letra

Yo soy rielera tengo mi Juan
El es mi (vida) mi encanto, yo soy su querer
Cuando (le dicen que ya se va el tren) le anuncian que ya se va el tren ,
Adiós mi rielera ya se va tu Juan.

Tengo mi par de caballos
Para la Revolución
Uno se llama el Canario
Y otro se llama el Gorrión

Yo soy rielera tengo mi Juan …

Tengo mi par de pistolas,
con sus cachas de marfil,
para darme de balazos
con los del ferrocarril.

Yo soy rielera tengo mi Juan …

Pobres ferrocarrileros
No pueden tener mujer
Por que la vida la tienen
Entre las ruedas del tren

Yo soy rielera tengo mi Juan …

O esta otra versión:
Cuando dice el conductor,
va salir para San Juan,
le llevo su canastita
con la que va a refinar.

Yo soy rielera tengo mi Juan …

Tengo mi par de pistolar
con su parque muy cabal,
una para mi querida
y otra para mi rival.

Yo soy rielera tengo mi Juan …

Adiós muchachos de Lerdo,
de Gómez y de Torreón,
ya se van los garroteros,
ya se acabó la función.
Yo soy rielera tengo mi Juan…

Y otra versión es la que canta Lola Beltrán, Lola la Grande en este video:Lola Beltrán – La Rielera, Cultura Mexicana

Gracias a la colaboración de Gerardo Güereca Hernández por el texto de este artículo y María Rebeca Moukarzel Gomez por la recomendación de la versión que hace Lola Beltrán de este corrido.

Corrido al General Felipe Ángeles

Francisco Villa y Felipe Angeles
Francisco Villa (izquierda) y Felipe Angeles

No se puede dejar de lado la enorme influencia que tuvo en Francisco Villa el General Felipe Ángeles Ramírez[^1].

Militar de carrera, artillero de la División del Norte, estratega militar y consejero de Villa. Participó en las batallas de Torreón, San Pedro de las Colonias, Paredón y Zacatecas.

Felipe Ángeles era el lado opuesto de la moneda de Rodolfo Fierro, educado, de altos ideales, prefería la vía diplomática a la fuerza en la resolución de los conflictos. Murió fusilado en Chihuahua el 26 de noviembre de 1919.

Con ustedes, este corrido interpretado por Los Alegres de Terán, que tiene ese aire de nostalgia con el que se cantan estos corridos.

Letra del corrido.

En mil novecientos veinte
señores tengan presente
fusilaron en Chihuahua
a un general muy valiente.

De artillero comenzó
su carrera militar
dentro de muy poco tiempo
llegó a ser gran general.

En el cerro de la Mora
le tocó la mala suerte
lo agarraron prisionero
lo sentenciaron a muerte.

Ángeles mandó un mensaje
al Congreso de la Unión
si yo he de ser fusilado
me encuentro en disposición.

El gobierno americano
y la viuda de Madero
pedían perdón y clemencia
al valiente prisionero.

Ángeles era muy hombre
valiente era sin segundo
casi se podía decir
que ya no había otro en el mundo.

Apúntenle al corazón
no me demuestren tristeza
que a los hombres como yo
no se les da en la cabeza.

Otra versión

Curiosamente me encontré otra versión[^2] de este mismo corrido, más completa y rebuscada. Suele pasar que con el tiempo aparezcan versiones simplificadas, más producto de una adaptación al trasmitirse oralmente mas que por otra causa, pero generalmente mantienen su esencia y cumplen con el cometido de recordar a las personas.

En mil novecientos veinte, señores, tengan presente
fusilaron en Chihuahua un general muy valiente.

En la estación de “La Aurora”, el valiente general
con veinte hombres que traía se les paraba formal.

Allí perdió diez dragones de los veinte que traía
y con el resto se fue por toda la serranía.

La avanzada fue aprendida por el viejo Sandoval
y de allí fue conducida donde estaba el general.

En el cerro de “La Mora” le toco la mala suerte,
lo tomaron prisionero, lo sentenciaron a muerte.

Ángeles mandó un escrito al Congreso de la Unión,
a ver si de la Alta Cámara alcanzaba salvación.

Pero no le permitieron por ser un reo militar,
y dijo a sus compañeros: – Ya me van a fusilar.

Cantaba La golondrina cuando estaba prisionero,
se acordaba de sus tiempos, de cuando él era artillero.

De artillero comenzó su carrera militar,
dentro de poquito tiempo, llegó a ser un general.

El reloj marca sus horas, se llega la ejecución:
Preparen muy bien sus armas y tírenme al corazón.

“Yo no soy de los cobardes que le temen a la muerte,
la muerte no mata a nadie, la matadora es la suerte.”

“Yo no soy de los cobardes que manifiestan tristeza,
a los hombres como yo no se les da en la cabeza.”

Ya con ésta me despido por las hojas de un nogal,
fusilaron en Chihuahua un valiente general.

Referencias.