Museo Francisco Villa en Durango

No es de extrañar que siendo Durango la tierra que vio nacer a Francisco Villa Durango Villa le hayan dedicado un museo a su memoria.

Claro que hay que analizar al líder revolucionario en su contexto y este museo se ocupa de enseñar la problemática del país en aquellos días. Las causas que dieron origen a la revolución. Sus personajes  más importantes, algunos queridos, otros odiados, pero todos protagonistas de la lucha armada que sacudió a México desde sus cimientos.

Para ello se vale de exposiciones permanentes y temporales que le dan variedad al museo. Muestras de objetos y armas de la época.  Áreas interactivas para que se diviertan y aprendan los más pequeños, galerías fotográficas y auxilio de elementos audiovisuales para hacer más entretenidos los recorridos.

Ubicación

El museo esta en el Palacio Zambrano que perteneció al minero Juan José Zambrano. Tiene una preciosa fachada de estilo barroco con cornisas y remates en las ventanas adornadas con herrería. En un tiempo era la sede del gobierno del estado de Durango y lugar de residencia de los gobernadores.

En su interior alberga murales de la historia de México realizados por Francisco Montoya de la Cruz, Manuel Guillermo de Lourdes y José Luis Sandoval.

Francisco Villa Mural de Manuel Guillermo de Lourdes
Francisco Villa – Fragmento del mural en el interior del museo.

Dirección.

Av. 5 de febrero, entre Zaragoza y Bruno Martínez.

Horarios

De martes a viernes (descansan los lunes) tienen un horario de 10 de la mañana a 6 de la tarde. Sábados y domingos de 11 de la mañana a 6 de la tarde.

Tiene un accesible costo de 20 pesos la entrada general y 10 pesos a estudiantes, maestros y adultos mayores.

Teléfono

(618) 811 4793

Página web.

museovilla.iced.mx

 

Francisco Villa descansando y divirtiéndose

Gracias nuevamente a la colaboración de Gerardo Güereca Hernández por compartir una de las fotos más inusuales de Francisco Villa, es notable no sólo por el hecho en que aparece portando un traje de baño, también es notorio el hecho de que es de las pocas ocasiones en las que no esta usando sombrero.

Francisco Villa en traje de baño
Francisco Villa en traje de baño

No todo eran batallas y dar ordenes en la vida pública de Francisco Villa, el General, jefe de la División del Norte también tenía sus momentos de paz o diversión.

Recuérdese, por ejemplo, que las veces que Villa tomó la Ciudad de Torreón no dudaba de ir a los hoteles más cómodos o que tenían algo que le gustaba al General; también son conocidas sus estadías en los “Baños de las Delicias”, en la misma ciudad de Torreón, un local con muebles de lujo, alberca, baños de vapor, duchas individuales, y masajes que Villa disfrutaba.

En la fotografía, tomada en Mapimí, en el estado de Durango, aparece Francisco Villa en una alberca, acompañado de varios empleados de las minas de dicha población. El General (al centro) lleva puesto un traje de baño a la moda de aquellos tiempos; se le ve sonriendo, pasando un buen momento… ya vendría otra vez la realidad y se iría a pelear contra los ejércitos de Huerta, Carranza o los sonorenses.

La tienda de Villa

El otro día paseando con mi esposa por la ciudad de Lerdo Durango me encontré este anuncio en la calle que decía Villa Store (La tienda de Villa).

La tienda de Villa (Villa Store)
El dedo de Villa indicaba la ubicación de la tienda.

Francisco Villa tiene muchos seguidores y mi camiseta ha sido tema de conversación en varios lugares que he visitado. Por ejemplo, cuando fui al Cerro de las Noas tuve una plática muy interesante con una persona que trabaja ahí, me dijo que mandó hacer unas playeras de Francisco Villa y todas se le vendieron (y no lo dudo).

En otra ocasión una persona que vende elotes afuera del Parque Nacional Raymundo también me hizo plática con el tema del General y es que aún se le quiere y se le respeta. Supongo que este país añora el liderazgo de una persona que tenga carácter para entrarle a los problemas y que tenga un origen humilde.

La camiseta que tengo ya esta un poco desgastada de tanto uso y tantas lavadas así que hicimos una parada para visitar dicho local.

El anuncio prometía bastante, sudaderas, gorras, playeras, camisas, estaba tan entusiasmado que en mi mente solo había dos preocupaciones, que hubiera de mi talla y que tuviera el dinero suficiente.

Al entrar al establecimiento me recibió una atmósfera de humo e incienso, eso no me gustó.

Efectivamente, había gorras, playeras, camisas, pero como que de otra onda … nada que ver con el general de la División del Norte. Algunas camisetas de Bob Marley, otras del Che Guevara, las calaveras estrambóticas que no podían faltar y para colmo también estaban en venta unos aparatos para fumar con popote que estaban medio raros.

¿Qué tenía que ver Francisco Villa en esta tienda? ¡ABSOLUTAMENTE NADA!. Todavía pregunté (iluso de mi) que si tenía alguna playera de Villa que me pudiera mostrar, y no, no tenía ninguna.

Salí del lugar con el “foquito apagado”, era una lástima, no era posible … Ni modo, a ver si tengo más suerte para la próxima. Si viviera mi General Villa ya los hubiera mandado fusilar por engañar así a la gente.