La Toma de Torreón

Imagen del centro de Torreón 1910

Corre el año de 1914, no será la primera vez ni la última en la que los revolucionarios se disputarán el control de la ciudad de Torreón. La batalla que transcurre entre el 19 de marzo y el 2 de abril será la más recordada.

Por un lado el general huertista José Refugio Velasco defendiendo la plaza de los ataques de la División del Norte comandada por el General Francisco Villa.

Torreón es una ciudad importante que concentra la actividad comercial de la Comarca Lagunera. Es una ciudad muy joven, pequeña si usted gusta en aquellos días, pero muy próspera. El cultivo del algodón y de la uva mueven la economía del lugar.

El ferrocarril comunica al norte con Ciudad Juárez, de mucho interés por los suministros de arma y municiones que provenientes de Estados Unidos.

El ataque comenzó por el norte, un avance que empezó desde la ciudad de Gómez Palacio para ir poco a poco ganando posiciones. Por momentos la batalla se traslada a la ciudad de Lerdo, convirtiéndola en una batalla Lagunera en la que participan las 3 ciudades hermanas.

Toma de Torreón 1914. Archivo gráfico Gerardo Güereca.
Toma de Torreón 1914. Archivo gráfico Gerardo Güereca.

Maclovio Herrera avanzó hacia las fuerzas federales que estaban en el Cerro de la Pila, este cerro es el remate de una pequeña cordillera conocida como Trincheras. En ese mismo lugar existe actualmente un monumento ecuestre algo abandonado de Villa.

El Cerro de la Pila se convierte en un lugar estratégico. El General Felipe Ángeles quiere emplazar en ese lugar la artillería para que fuera más efectiva.

La defensa de la ciudad es encarnizada, las bajas son numerosas en ambos bandos, el sitio se alarga por días y días sin que se defina un vencedor.

En su momento, ambos bandos plantean la posibilidad de una retirada. Son los federales al mando del General Velasco los que huyen a Viesca. Para las 10 de la noche del 2 de abril se confirma la victoria de las fuerzas villistas.

Toma de las Ciudades de Lerdo y Gómez Palacio 1914. Archivo gráfico Gerardo Güereca.
Toma de las Ciudades de Lerdo y Gómez Palacio 1914. Archivo gráfico Gerardo Güereca.

Un detalle curioso, las historias sobre las batallas que se libraron en la ciudad de Torreón parecen mezclarse y confundirse en una sola. De esa forma tenemos datos de batallas anteriores que se dicen ocurrieron en la batalla del 2 de abril y viceversa.

Por estas fechas se organizan diversas actividades culturales que conmemoran la Toma de Torreón.

El escritor Paco Ignacio Taibo II hace una narración muy a su estilo de la batalla.

Corrido La Toma de Torreón (letra).

Existe un corrido sobre la toma de Torreón, con ese estilo tan melancólico y peculiar que son característicos de los corridos revolucionarios.

En Casas Grandes naciste
tu, José Inés Salazar,
Y con el tiempo ascendiste
a ser un gran general.

En Chihuahua te paseaste
de levita y etiqueta,
te fuiste pa’ Sinaloa
y allí volteaste chaqueta.

Tomas Urbina decía
al general Argumedo,
Pa’ mi el amigo mas fiel
es mi caballo Lucero.

Pancho Villa les decía
cuando estaban en reunión
Mañana por la mañana
tomaremos a Torreón.

Aliniense, generales,
con toda la artillería,
y también los oficiales
de a caballo, infantería.

Ensillen el Siete Leguas
para partir a Torreón,
no le hace que sean muy diablos,
tomaremos posesión.

Decía el teniente Pizarra,
A Villa yo lo conozco,
anda con un compañero
de la familia de Orozco.

Cuando Villa entro a Torreón
les dio una fiera batalla,
y con su fieles dorados
echo a correr a Pizarra.

Ya con esta me despido,
al rugido de un cañón,
así fueron los sucesos
de la toma de Torreón.

Corrido del General Rodolfo Fierro

Rodolfo Fierro y Francisco Villa

Fue difícil encontrar un Corrido dedicado al General Rodolfo Fierro. Pude localizar un video en Youtube de un álbum en francés llamado Méxique insurgé: Chansons de la revolution mexicaine (México Insurgente: Canciones de la revolución mexicana).

El título del álbum me recuerda a el libro del mismo nombre publicado por John Reed. Tampoco estoy seguro del intérprete del corrido, dice que es Antonio Aguilar, pero no suena a él.

Me llama la atención lo oculto y misterioso de este corrido. Me inclino a suponer, dada la mala fama que tiene el personaje de Rodolfo Fierro  que es algo de lo que no se quiere hablar, alguna especie de recuerdo doloroso que se quiere evitar. Apodado El Carnicero, Rodolfo Fierro representa el lado más cruel del villismo.

Pero como todo hombre también tiene un lado bueno, una virtud y esa era una lealtad a carta cabal. A pesar de todos sus defectos, bebedor del diario, siempre demostró aún en estado inconveniente la lealtad inquebrantable a Francisco Villa.

A falta de una mejor letra me tomé la libertad de escuchar atentamente el video y transcribirlo. Espero haberlo entendido bien.

Corrido del General Rodolfo Fierro (letra).

Voy a cantar un corrido
pa que retumbe en el cerro
es pa un hombre decidido
General Rodolfo Fierro.

Una vez Francisco Villa
lo llamó pa reprenderlo
pero Fierro no se humilla
y fue solo pa encenderlo.

General no tengo padre
pero al que mato lo entierro
no respeto ni a mi madre
dijole Rodolfo Fierro.

Pancho Villa sintió el reto
y le hablo en tono sincero
nos tendremos más respeto
si luchamos por Madero.

Pero quien le contesta
yo no soy un arbitrario
uste acepte mi protesta
soy buen revolucionario.

Todos le dicen el perro
por tan fieras cualidades
ya llegó Rodolfo Fierro
no se escondan federales.

Fierro sobre de un caballo
por Huertistas perseguido
dicen que iba como el rayo
preocupado y abatido.

Bien cargado de oro y plata
quiso cruzar la frontera
y se hundió por tanta carga
sin dejar seña ninguna.

Yo cantando me despido
ya saben que no hubo entierro
el valiente queda hundido
General Rodolfo Fierro.

La Adelita, el corrido más popular de la Revolución Mexicana

Aunque el corrido de La Adelita hace referencia a una mujer,  el sentido de la palabra Adelita o Las Adelitas abarca a todas aquellas mujeres (también conocidas como soldaderas) que acompañaron a sus hombres en las batallas de la Revolución.

Una adelita muy pequeña
una auténtica adelita

Lo mismo atendían heridos, hacían la comida, preparaban el campamento, acarreaban armas y municiones o de plano le entraban en la lucha si era necesario.

Es común que en las festividades del 20 de noviembre, a las niñas se les vista con un atuendo icónico de adelita que consiste en una falda larga plisada, blusa blanca, sombrero, las emblemáticas carrilleras y a veces hasta una improvisada carabina.

Las adelitas son símbolo de la fortaleza de la mujer mexicana, valiente y orgullosa, que no mide el peligro con tal de cuidar a los suyos.

La letra de la canción de La Adelita es ampliamente conocida, por eso me atrevo a decir que es uno de los corridos más populares de la Revolución Mexicana.

adelita en desfile
Foto tomada de Flickr del usuario JosEnrique, una adelita en un desfile

El origen del corrido

Adela Velarde, la enfermera que inspiró el corrido.
Adela Velarde, la enfermera que inspiró el corrido.

Dicen que el corrido fue inspirado por Adela Velarde, una enfermera de la brigada Domingo Arrieta en Ciudad Juárez.

Luis S. Reyes, se dio a la tarea de hacer una adaptación de una una melodía popular y le hizo un arreglo para banda.  La misma tropa se encargó de irle poniendo letra al corrido que se hizo muy popular entre los Dorados de Villa.

Cuentan que Adela tenía un novio, un sargento zacatecano de nombre Antonio del Río que lamentablemente murió en Torreón al cruzar la línea de fuego llevando una cantimplora.

Letra

 


En lo alto de una abrupta serranía
acampado se encontraba un regimiento
y una moza que valiente lo seguía
locamente enamorada del sargento.

Popular entre la tropa era Adelita,
la mujer que el sargento idolatraba
que además de ser valiente era bonita
que hasta el mismo coronel la respetaba.

Y se oía que decía
aquel que tanto la quería.

Y si Adelita se fuera con otro
la seguiría por tierra y por mar,
si por mar en un buque de guerra
si por tierra en un tren militar.

Y si Adelita quisiera ser mi novia,
y si Adelita fuera mi mujer,
le compraría un vestido de seda
para llevarla a bailar al cuartel.

Después que terminó la cruel batalla
y la tropa regresó a su campamento
por la voz de una mujer que sollozaba
la plegaria se escuchó en el campamento.

Y al oírla el sargento temeroso
de perder para siempre a su adorada
escondiendo su dolor bajo el esbozo
a su amada le cantó de esta manera…

Y se oía que decía
aquel que en tanto se moría…

Y si acaso yo muero en campaña,
y mi cadáver lo van a sepultar,
Adelita, por Dios te lo ruego,
que con tus ojos me vayas a llorar.