Corrido La Toma de Zacatecas

Este corrido trata sobre una de las tomas más famosas que hizo el General Francisco Villa. Justamente el 23 de junio de 1914 las tropas Villistas vencieron a las fuerzas que defendían la ciudad que en aquellos tiempos estaban bajo el mando de Victoriano Huerta.

En el corrido se hace mención al icónico Cerro de la Bufa, lugar en el que actualmente existe un museo de la Revolución y un precioso mirador de la ciudad. Si visita la ciudad de Zacatecas, es un punto obligatorio para visitar.

Cerro de la Bufa y Mirador
Cerro de la Bufa y Mirador

También menciona a Tomás Urbina que acompañó a Villa durante mucho tiempo y es considerado uno de los principales generales de la Revolución. Tomás Urbina es el personaje que aparece del lado izquierdo en aquella famosa foto de Villa en la Silla Presidencial.

De Pánfilo Natera hay una estatua ecuestre en el cerro de la Bufa, aparece junto con otras de Felipe Ángeles y Francisco Villa y en conjunto son conocidos como los tres generales.

Letra

Era el veintitrés de junio,
hablo con los más presentes,
fue tomado Zacatecas
por las tropas de insurgentes.

Ya tenían algunos días
que se estaban agarrando
cuando llegó Pancho Villa
a ver que estaba pasando.

Las órdenes que dio Villa
a todos en formación,
para empezar el combate
al disparo de un cañón.

Al disparo de un cañón,
como lo tenían de acuerdo,
empezó duro el combate
lado derecho e izquierdo.

Les tocó atacar La Bufa
a Villa, Urbina y Natera,
porque allí tenía que verse
lo bueno de su bandera.

Las calles de Zacatecas
de muertos entapizada.
lo mismo estaban los cerros
por el fuego de granada.

¡Ay, hermoso Zacatecas!,
mira como te han dejado
la causa fue el viejo Huerta
y tanto rico allegado.

Ahora sí, borracho Huerta,
harás las patas más chuecas
al saber que Pancho Villa
ha tomado a Zacatecas.

Ya con esta ahí me despido,
con la flor de una violeta,
por la División del Norte
fue tomado Zacatecas.

Imagen del Palacio Federal toma de zacatecas
Un soldado de la Revolución custodia la caja fuerte del
Palacio Federal.

Enlaces

Letra de La Rielera

La Rielera

Torreón le debe mucho al ferrocarril, fue su llegada, el verdadero punto de partida para su crecimiento demográfico y económico.

Con el tren llegó gente de otras partes de la república y del mundo, buscando un lugar para vivir y trabajar.

De aquí también partían las cargas de algodón que tanta fama le dieron a la región.

Después, durante la Revolución, el tren se convirtió en el transporte ideal para llevar ejércitos y armas. Vinieron y partieron ejércitos Federales y Revolucionarios, y el tren siempre estuvo presente.

Pero, nuevamente, es la gente común, los soldados anónimos y sus “Adelitas” y “Valentinas” los que hicieron la historia como es.

Una canción, un corrido del período Revolucionario, nos habla del Tren, del amor de un soldado y su mujer, la lucha revolucionaria y de la condición de los trabajadores del Ferrocarril.

Esta canción es “La Rielera”, la letra varía según la región pero más o menos dice así:

Letra

Yo soy rielera tengo mi Juan
El es mi (vida) mi encanto, yo soy su querer
Cuando (le dicen que ya se va el tren) le anuncian que ya se va el tren ,
Adiós mi rielera ya se va tu Juan.

Tengo mi par de caballos
Para la Revolución
Uno se llama el Canario
Y otro se llama el Gorrión

Yo soy rielera tengo mi Juan …

Tengo mi par de pistolas,
con sus cachas de marfil,
para darme de balazos
con los del ferrocarril.

Yo soy rielera tengo mi Juan …

Pobres ferrocarrileros
No pueden tener mujer
Por que la vida la tienen
Entre las ruedas del tren

Yo soy rielera tengo mi Juan …

O esta otra versión:
Cuando dice el conductor,
va salir para San Juan,
le llevo su canastita
con la que va a refinar.

Yo soy rielera tengo mi Juan …

Tengo mi par de pistolar
con su parque muy cabal,
una para mi querida
y otra para mi rival.

Yo soy rielera tengo mi Juan …

Adiós muchachos de Lerdo,
de Gómez y de Torreón,
ya se van los garroteros,
ya se acabó la función.
Yo soy rielera tengo mi Juan…

Y otra versión es la que canta Lola Beltrán, Lola la Grande en este video:Lola Beltrán – La Rielera, Cultura Mexicana

Gracias a la colaboración de Gerardo Güereca Hernández por el texto de este artículo y María Rebeca Moukarzel Gomez por la recomendación de la versión que hace Lola Beltrán de este corrido.

Corrido al General Felipe Ángeles

General Felipe Ángeles.

No se puede dejar de lado la enorme influencia que tuvo en Francisco Villa el General Felipe Ángeles Ramírez[^1].

Militar de carrera, artillero de la División del Norte, estratega militar y consejero de Villa. Participó en las batallas de Torreón, San Pedro de las Colonias, Paredón y Zacatecas.

Felipe Ángeles era el lado opuesto de la moneda de Rodolfo Fierro, educado, de altos ideales, prefería la vía diplomática a la fuerza en la resolución de los conflictos. Murió fusilado en Chihuahua el 26 de noviembre de 1919.

Letra del corrido.

En mil novecientos veinte
señores tengan presente
fusilaron en Chihuahua
a un general muy valiente.

De artillero comenzó
su carrera militar
En poco tiempo llegó
a ser un gran general.

En la estación de la Mora
le tocó la mala suerte
lo agarraron prisionero
lo sentenciaron a muerte.

Ángeles era muy hombre
Tenía un valor verdadero
mejor deseaba la muerte
que encontrarse prisionero

El gobierno americano
y la viuda de Madero
pedían perdón y clemencia
al valiente prisionero.

Ángeles mandó un escrito
al Congreso de la Unión
Si he de ser yo fusilado
me encuentro en disposición.

Ya el reloj marca la hora
que llega la ejecución
preparen muy bien sus armas
y apuntenme al corazón.

Apúntenle al corazón
no me demuestren tristeza
que a los hombres como yo
no se les da en la cabeza.

Ya con esta me despido,
Quedó en la historia grabado,
Y así terminó la vida,
de un general afamado.

Con ustedes, este corrido interpretado por Los Alegres de Terán, que tiene ese aire de nostalgia con el que se cantan estos corridos.

La versión de los Alegres de Terán.

Otra versión

Curiosamente me encontré otra versión[^2] de este mismo corrido, más completa y rebuscada. Suele pasar que con el tiempo aparezcan versiones simplificadas, más producto de una adaptación al trasmitirse oralmente mas que por otra causa, pero generalmente mantienen su esencia y cumplen con el cometido de recordar a las personas.

En mil novecientos veinte, señores, tengan presente
fusilaron en Chihuahua un general muy valiente.

En la estación de “La Aurora”, el valiente general
con veinte hombres que traía se les paraba formal.

Allí perdió diez dragones de los veinte que traía
y con el resto se fue por toda la serranía.

La avanzada fue aprendida por el viejo Sandoval
y de allí fue conducida donde estaba el general.

En el cerro de “La Mora” le toco la mala suerte,
lo tomaron prisionero, lo sentenciaron a muerte.

Ángeles mandó un escrito al Congreso de la Unión,
a ver si de la Alta Cámara alcanzaba salvación.

Pero no le permitieron por ser un reo militar,
y dijo a sus compañeros: – Ya me van a fusilar.

Cantaba La golondrina cuando estaba prisionero,
se acordaba de sus tiempos, de cuando él era artillero.

De artillero comenzó su carrera militar,
dentro de poquito tiempo, llegó a ser un general.

El reloj marca sus horas, se llega la ejecución:
Preparen muy bien sus armas y tírenme al corazón.

“Yo no soy de los cobardes que le temen a la muerte,
la muerte no mata a nadie, la matadora es la suerte.”

“Yo no soy de los cobardes que manifiestan tristeza,
a los hombres como yo no se les da en la cabeza.”

Ya con ésta me despido por las hojas de un nogal,
fusilaron en Chihuahua un valiente general.

Referencias.